Hay muchas pruebas que demuestran que la enseñanza es una de las profesiones más estresantes (tenemos muchas responsabilidades y a menudo largas horas de trabajo). Esto es especialmente cierto en tiempos de crisis o cuando los profesores tienen que hacer cambios significativos en su forma de trabajar debido a factores externos. Esta guía explora algunas formas diferentes en las que los profesores pueden apoyarse para mejorar su bienestar.

Autora: Amy Lightfoot con ideas de Karen Waterston, Clea Thompson y Marcus Morgan

Para empezar

  • Reconocer que hay muchas cosas diferentes que pueden afectar el bienestar de los profesores. Estas incluyen el estrés y la ansiedad, problemas de salud física, el equilibrio entre el trabajo y la vida privada y la seguridad financiera o profesional. Los profesores pueden experimentar algunas o todas estas cosas de diferentes maneras en diferentes momentos de su carrera.
  • Cada persona descubrirá diferentes cosas que les funcionan: prueba varios enfoques para mejorar tu bienestar y anima a otros a hacer lo mismo.
  • Puede ser útil pensar en cuidar nuestro propio bienestar como parte de nuestro trabajo. Tenemos la responsabilidad de cuidar de nosotros mismos todos los días. Programar tiempo para hacerlo puede ser un buen comienzo.
  • Concentrarte en lo que puedes controlar. Puede ser útil hacer dos listas: lo que te preocupa que está fuera de tu control vs. lo que puedes controlar. Para las cosas que están dentro de tu control, decide qué, de ser necesario, tienes que hacer algo para mejorar la situación.

Manejar el estrés y la ansiedad

El manejo del estrés y la ansiedad puede ser uno de los mayores desafíos para el bienestar de los profesores.

Aquí hay algunas ideas para reducir esto:

  • Encontrar formas de calmar el cuerpo puede ayudar a algunas personas, por ejemplo, usando técnicas de respiración o meditación. Otros encuentran que ser muy activos y "mantenerse ocupados" puede detener los sentimientos negativos y reducir los niveles de estrés. Intenta encontrar lo que funciona para ti.
  • Para casi todo el mundo, el movimiento físico y el ejercicio son muy importantes. Programar el tiempo para esto te ayudará a asegurarte de que te acuerdas de hacerlo: ¡puedes pensar en ello como un "aperitivo de movimiento"! Si trabajas en un escritorio o en un ordenador durante mucho tiempo, asegúrate de hacer un descanso en la pantalla al menos cada 60 minutos y de moverte.
  • Encuentra una actividad que te guste y que esté completamente separada del trabajo: puede ser cocinar, arte, un nuevo deporte, ponerse al día con los amigos en una llamada regular, etc. 
  • También se ha descubierto que hacer cosas por los demás ayuda a la gente a controlar su propio estrés. Ayudamos a la gente todos los días con nuestra enseñanza, pero ¿hay otros a los que puedas apoyar?
  • Lleva un diario de las cosas que han salido bien cada día, intenta escribir entre una y tres cosas cada día. Esto te ayudará a centrarte en las cosas positivas en lugar de las negativas.

Encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida privada mientras se enseña a distancia

Encontrar el equilibrio entre la vida laboral y la vida privada es difícil en los mejores tiempos, pero especialmente cuando trabajamos a distancia y la línea entre la vida doméstica y los lugares de trabajo se vuelve borrosa.

Sin embargo, hay algunas cosas que pueden ayudar:

  • Intenta ser claro sobre tus horas de trabajo y ajústate a ellas. Es muy fácil seguir adelante cuando se trabaja en casa, pero esto puede llevar a un aumento del estrés a largo plazo.
  • Establece un lugar designado para el trabajo, incluso si es sólo un rincón de la habitación o el extremo de una mesa. Cuando termines de trabajar cada día, empaca tus cosas y "cierra" el espacio. Esto te ayudará a separar el trabajo del resto de tu vida hogareña tanto mental como físicamente.
  • La estructura y las rutinas pueden ser muy útiles, especialmente para empezar y terminar el día.
  • Normalmente, cuando trabajamos en una escuela o universidad, tenemos que viajar al principio y al final del día. Esto también ayuda a separar el trabajo y la vida familiar. Cuando trabajamos a distancia, no tenemos este tiempo y espacio para movernos entre el trabajo y el hogar. Si puedes, intenta recrear esto haciendo alguna actividad física dentro o alrededor de tu casa al principio y al final de tu día de trabajo.
  • Si tienes hijos u otros familiares en casa, puede ser útil dejar claro lo disponible que estás para las interrupciones durante la jornada laboral. Por ejemplo, si estás enseñando en vivo por Internet, ellos necesitan saber que no pueden interrumpirte, pero si estás planeando las clases, puede ser posible que te hagan preguntas rápidas. Deja claro en qué nivel estás trabajando a lo largo del día.
  • Deja claro a los padres y alumnos cuándo estarás disponible para recibir correos electrónicos o llamadas telefónicas. Si empiezas a responder preguntas fuera del horario normal, ¡tendrás más preguntas!
  • Algunas personas descubren que pasar cinco minutos al final de cada día para hacer una lista de lo que necesitan hacer mañana puede ayudarles a desconectarse del trabajo. Pruébalo y mira si te funciona.

Cosas para considerar

  • Todos somos diferentes: Recuerda que lo que te ayuda a mejorar tu bienestar no necesariamente funcionará para otra persona, y viceversa.
  • No te rindas: Algunas personas necesitan probar muchas cosas diferentes antes de encontrar lo que funciona. Recuerda ser curioso y seguir experimentando: ¡tú bienestar es importante para ti, tus alumnos y tus amigos y familiares!
  • Comparte las ideas de bienestar con tus alumnos: Puede que encuentres útiles algunas sugerencias.

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