Que tus estudiantes aprendan a distancia y sin el apoyo presencial de un profesor es un reto que sabemos que estás dispuesto a asumir. Te traemos una guía donde exploraremos las diferentes estrategias que puedes implementar para mantener a tus alumnos motivados y comprometidos con su aprendizaje.

Autora: Deepali Dharmaraj

Razones de la baja motivación

  • En una clase presencial, el profesor puede responder rápidamente para asegurarse de que los alumnos van por buen camino y reciben la ayuda que necesitan. Cuando se enseña a distancia, la "vigilancia virtual" es difícil y puede llevar tiempo.
  • Al igual que los profesores necesitan tiempo para aprender una nueva forma de enseñar, los alumnos necesitan aprender una nueva forma de aprender. No sólo hay habilidades técnicas que los alumnos pueden necesitar aprender, sino que la interacción entre los compañeros también puede ser difícil.
  • Las cuestiones técnicas relacionadas con la participación en una clase en línea o la presentación de tareas por vía electrónica pueden causar frustración. 
  • En el caso de los alumnos más jóvenes, puede haber una falta de apoyo en el hogar, ya que los padres pueden no tener tiempo disponible o no tener buenos conocimientos digitales. Los alumnos tienen que gestionar su propio trabajo y encontrar soluciones por sí mismos, lo que puede llevarles mucho tiempo y resultar desmotivador.
  • Si tus alumnos se ven obligados a aprender a distancia por razones que están fuera de su control (por ejemplo, durante la crisis de la Covid-19 o por enfermedad), esto causará mucho estrés, lo que puede hacer que los alumnos se sientan menos interesados en aprender.
  • Si eres nuevo en la enseñanza a distancia, tú también estás aprendiendo, y tus alumnos pueden no darse cuenta de esto. Es posible que las lecciones no estén tan estructuradas y organizadas como los alumnos pueden esperar y esto puede causar desmotivación.

Ideas para motivar a los alumnos

  • Pregúntale a tus alumnos qué creen que les ayudaría a sentirse más motivados: Hay muchas maneras de hacerlo, y depende de su edad y nivel. Podrías pedirles ideas sobre cómo hacer una actividad, votar sobre la lección que más les gustó o sugerir formas para dictar las próximas clases. 
  • Varía el tipo de clases e intenta tener entre tres y cuatro estructuras diferentes: Por ejemplo, para el tema de una clase, puedes usar un acercamiento invertido donde se les pide a los estudiantes que lean un texto por adelantado y después se les hace un seguimiento de comprensión y lenguaje en clase. Para otra clase, pídele a los estudiantes que trabajen en grupos pequeños para desarrollar un tema de la clase. Igualmente, para estudiantes mayores, intenta asignar diferentes secciones a éstos para que les enseñen a los otros estudiantes. 
  • Divide las clases en fragmentos más pequeños: de esta manera, si tienes alguna dificultad técnica, siempre podrás completar partes de la clase más tarde - o establecer tareas como deberes.
  • Mantén el sentido del humor: No lo harás todo bien, y eso está bien. Sonríe y sigue adelante.
  • Asigna roles y responsabilidades: Dependiendo de la edad y el nivel de tus alumnos, puedes asignar tareas como dirigir un grupo para proyectos, llevar el registro o ser el "maestro mudo" para asegurarte de que todos permanezcan callados durante las presentaciones.
  • Ten en cuenta los comentarios que han hecho los alumnos: Intenta personalizar el aprendizaje tanto como sea posible.
  • Ten múltiples maneras de conectar con tus alumnos: No dependas únicamente de las reuniones en directo (sincrónicas) en línea, sino que conéctate con tus alumnos de forma asincrónica, por ejemplo, a través de WhatsApp y del correo electrónico.

Solución de problemas y preparación

  • La seguridad es lo primero: Al preparar una clase a distancia, considera cualquier riesgo para los alumnos. Siempre lee las reseñas sobre las herramientas de enseñanza que estás usando y mira las características de seguridad.
  • Practica, practica, practica: Cuanto más pruebes diferentes maneras de enseñar, mejor te volverás. Es una buena idea hacer una clase de práctica con amigos y familiares si es posible.
  • Prepárate para que la tecnología no funcione: ¡Esto le pasa hasta a los mejores de nosotros! Ten siempre un plan de respaldo. Puede tratarse de una tarea o proyecto de deberes que se puede enviar a los alumnos por WhatsApp, por correo electrónico o por SMS.
  • Lidiar con comportamientos difíciles: Como sabes, los niños tienen diferentes formas de reaccionar ante el estrés, y algunos alumnos pueden interrumpir la clase con frecuencia. Para reducir esto, dispón de directrices y reglas claras y consigue que los alumnos se pongan de acuerdo. Habla con cada alumno por separado si su comportamiento se repite y averigua cómo puedes ayuda.
  • Grupos de apoyo: ¡tú también necesitas apoyo! Únete a una comunidad de profesores en línea (por ejemplo, la Comunidad de Profesores del British Council en Facebook) o crea una con profesores de tu escuela. Utiliza este grupo para intercambiar ideas y recursos de clases y para ofrecer apoyo moral a los demás. Incluso puedes programar regularmente "pausas para café virtual" y reunirte en línea.

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